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Bonsái Secuoya

El bonsái secuoya o también conocido como secoya, es una especie originaria de la zona de California, Estados Unidos. Este bonsái pertenece a la familia de las taxodiáceas, es decir, árboles coníferos en los cuales sus hojas se encuentran esparcidas y presentan estróbilos lignificados o también llamados piñones/piñas.

Bonsái secuoya

 

Características del Bonsái Secuoya

Este bonsái presenta diferentes características, a continuación te presentaremos las más llamativas e importantes de conocer:

  • Sus hojas con perenne y presentan un color verde oscuro.
  • Su crecimiento es vertical en la mayoría de los casos y se desarrolla de manera lenta.
  • Presenta una corteza con gran dureza, agrietada y de color rojo opaco.
  • Su madera es muy utilizada para la confección de diferentes tipos de muebles y objetos.
  • Debido al gran grosor de su corteza, este bonsái puede sobrevivir incendios.
  • Sus hojas presentan forma acicular, es decir, estas presentan un parecido similar al de agujas delgadas y ovaladas.
  • Requiere un clima cálido y estable a lo largo de todo el año. No suele resistir épocas con temperaturas elevadas o temperaturas con grados bajo cero.
  • Puede secarse demasiado rápido si no lo protegemos de hongos, ya que es muy vulnerable a ellos.
  • Presenta frutos llamados piñones o piñas, los cuales son levemente ovalados
    y de color marrón oscuro.
Arbol de Secuoya Gigante en maceta con altura de 35 cm (Sequoiadendron giganteum)
Soporta hasta los -18ºC; Natural del C de California, donde habita en zonas de montaña.; Pueden vivir hasta 3500 años
29,99 EUR

Cuidados del bonsái secuoya

  • Riego: En su etapa de desarrollo y crecimiento inicial, debemos regarlo constantemente todos los días procurando no excedernos de agua. Cuando el árbol es adulto, debemos realizar el proceso de riego cada 2 días aproximadamente, siempre observando que la superficie de abono de la maceta no se encuentre seca.

    Al regarlo, debemos intentar que el agua no presente gran cantidad de cal en su composición, ya que esto podría dañar al bonsái de manera irremediable. Si el verano resulta demasiado caluroso, podemos pulverizar las hojas de nuestro bonsái esto ayudará a refrescarlo y evitar que se seque.

  • Abonado: Debemos realizarlo cada 15 o 20 días en los periodos en cuales nuestro bonsái se encuentre activo. También debemos realizarlo en primavera y otoño, procurando realizarlo con más abundancia en otoño.
  • Trasplante: Debemos realizar este proceso cada un periodo de 2 o 3 años, dependiendo de la necesidad de cada bonsái. Este proceso debemos hacerlo en la época de primavera.
  • Poda: Si deseamos realizar una poda masiva para el bonsái, debemos procurar hacerla en la época de brotación del bonsái, ya que de esta manera evitaremos que el bonsái pierda mucha cantidad de savia y se debilite.

    Si deseamos realizar una poda pequeña, debemos procurar hacerla constantemente, eliminando los brotes que tomen direcciones que no deseamos y los brotes que se presenten en la base de cada rama.

  • Enfermedades: Debemos permanecer atentos al desecamiento de las ramas del bonsái, ya que este podría ser señal de la presencia de algún hongo. Comúnmente, este hongo genera que el bonsái comience a secarse desde la cima hacia abajo, y si no tratamos este problema rápidamente, lo más probable es que el bonsái se encuentre muy debilitado en su totalidad y muera.
  • Sustrato: Lo ideal para este bonsái es utilizar sustratos como la akadama, kiryuzuna o greda volcánica. Podemos utilizar una mezcla de dos de dichos sustratos o bien utilizar uno de ellos

 

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