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Bonsái Naranjo

El bonsái naranjo pertenece a la familia de los Rutaceae y tiene su origen en el sur de África. Es un árbol cítrico de hojas perennes y abundantes y su floración es de color blanca característica por el olor que desprende.

Este bonsái aromático tiene una corteza gruesa (agrietada cuando empiezan a envejecer) de color marrón grisáceo, con ramas verdes y pequeños entrenudos.

Aunque es un bonsái muy agradable de cuidar ya que necesita pocos cuidados y otorga un aroma característico al espacio donde se encuentra; no es un bonsái muy valorado entre los que se inician en el arte de bonsái, ya que su crecimiento es lento.

Cuidados bonsái naranjo

  • Ubicación: el bonsái naranjo necesita del calor, la mejor ubicación es en el exterior bajo la luz directa del sol, no es necesario protegerlo del sol ni siquiera en verano. Cuando aparezcan las heladas, debemos protegerlo dentro de casa o por el contrario en un invernadero, pero siempre recibiendo una gran cantidad de horas de luz. En el interior de la casa, debemos ubicarlo donde más horas de sol pueda adquirir y en caso de esto no ser posible, debemos utilizar alguna luz artificial de crecimiento.

  • Riego: no requieren de grandes cantidades de agua, soportante mal los encharcamientos. El riego debe ser abundante y la tierra tiene que drenar bien (en especial en invierno, para evitar que las raíces se pudran). Los riegos deben hacerse cuando el sustrato esté seco y siempre retirando el agua sobrante del plato. No es apropiado pulverizar agua sobre sus hojas. Debemos utilizar una regadera para favorecer la absorción de oxígeno y evitar estropear la tierra y las raíces.

  • Sustrato: utilizar un sustrato de akadama en una proporción del 70% y el 30% restante grava volcánica para que pueda drenar correctamente.

  • Abonado: el abonado del bonsái naranjo empieza en primavera y termina en otoño. Durante los meses los meses de primavera y los de verano, el abonado debe hacerse de forma semanal, preferiblemente con un abono líquido (cuidando las proporciones que indique el fabricante), durante el otoño, iremos reduciendo la frecuencia de abona de forma que entre el penúltimo abonado y el último hay aproximadamente un mes de diferencia. Importante no abonar durante el invierno el bonsái naranjo.
  • Trasplante: cada 3 años al comienzo de la primavera, antes de que aparezcan los primeros brotes. Junto al trasplante le realizaremos una poda de mantenimiento a las raíces, eliminando las que estén débiles o enfermas. Lo aconsejable, junto a la poda de raíces efectuarle una poda drástica.

  • Maceta: un bonsái naranjo debe reposar siempre en una maceta con esmalte (esmaltada). Como consejo estético, para que luzca más atractiva, suelen utilizarse macetas de color azul (mejor los tonos claros), favorece el contraste con el color blando de sus flores. El diseño de la maceta dependerá del diseño y la edad del bonsái.

  • Poda: en cualquier época del año, aunque lo recomendado es hacerlo antes de la primavera, eliminándole todas las ramas secas y débiles, siguiendo la estructura del diseño. Si durante la poda le hacemos alguna herida, podemos acelerar la cicatrización utilizando un poco de pasta selladora.

  • Pinzado:  es necesario desprender al bonsái de todas sus flores marchitas para evitar que traiga consigo plagas u hongos. El pinzado debe realizarse cuando el desarrollo del árbol es mayor, despuntando las hojas de mayor tamaño.

  • Alambrado: No es un árbol que suela necesitar mucho alambrado, pero en su uso debemos utilizar siempre uno que sea de aluminio anodizado.
  • Plagas: el bonsái naranjo en ocasiones puede ser atacado por el pulgón en sus brotes más pequeños. Podemos utilizar un poco de aceite de Neem diluido en agua y mezclado con jabón potásico, que actuarán como insecticida natural, terminando con la plaga sin dañar el bonsái.

 

bonsai naranjo adulto con frutos

Suerte con tu bonsái naranjo!