Saltar al contenido

Bonsái Morera

El bonsai morera pertenece a la familia de las moraceae y tiene su origen en el oeste de Asia. Es un bonsái con un crecimiento bastante rápido. Sus hojas son cauda de un color verde clarito que se utilizan para dar de comer a los gusanos de seda.

Su tronco es grueso y compacto y da unos frutos (las moras) comestibles, que le otorgan una presencia muy estética y diferenciativa.

bonsai morera dando frutos


Cuidados bonsai morera

  • Ubicación: en el exterior todo el año. Son arboles muy resistentes y aguanta temperaturas muy altas y temperaturas muy bajas. No necesitan protección, excepto en caso excepcionales como lluvias torrenciales o vientos de mucha fuerza, pero, aun así, sobreviviría. La escasez de luz solar, provoca que los tamaños de las hojas aumenten consideradamente, llegando a estropear la esencia del bonsái.

  • Riego: de forma abundante y cuando el sustrato este semiseco. En los meses de invierno, donde el agua tarda más tiempo en desaparecer, debemos reducir un poco la cantidad de agua. El agua sobrante que sale por el drenaje y termina en el plato del árbol, debemos retirarla.

  • Sustrato: el bonsái morera crece en un sustrato 100% akadama. En el caso que queramos mejorar su drenaje, la mezclaremos con un 20% de grava volcánica. También es muy agradecida en un sustrato de kiryuzuna.

  • Abonado: dos abonados: uno en otoño y otro en primavera. Para el bonsái morera no es muy apropiado utilizar abonos líquidos, se debe utilizar un abono sólido y a ser posible orgánico, que lo extenderemos sin ejercerle presión con las yemas de los dedos.

  • Trasplante: una vez cada dos años junto a la primera brotación de la primavera. Permite podas agresivas en las raíces y junto a ella, debe efectuarse una poda proporcional de las ramas y las hojas.

  • Maceta: utilizar macetas sin esmaltes

  • Poda: al principio de la primavera (junto al trasplante cuando coincidan en el tiempo)

  • Pinzado: el pinzado en el bonsái morera se lleva a cabo en el periodo de crecimiento dejando en 2-3 hojas aquellas ramas que sobrepasan las 6. Utilizando tijeras finas. Es importante eliminar aquellas hojas amarillas o en fase de putrefacción para que no perjudiquen al resto del árbol.

  • Alambrado: en primavera y en otoño. Debemos de tener cuidado con sus ramas jóvenes son fáciles de romper. Es importante cambiarle el alambre una vez cada mes o mes y medio, debido a que tiene un crecimiento rápido y el tronco puede absorber el alambre.

  • Plagas: en los brotes blandos pueden aparecer en ocasiones pulgones. Son fáciles de eliminar aplicándole aceite de Neem diluido en agua con un poco de jabón potásico. 

 

 

bonsai morera pequeño