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Bonsái Jade

El bonsái jade pertenece a la familia de las crasuláceas y es procedente del sur de África, sus hojas son perennes, carnosas, lisas y con forma redonda y presentan un tinto rojizo en los bordes cuando la situamos en lugares muy soleados.

Da flores de un color rosa palo que aparecen al principio de la primavera.

Bonsái Jade pequeño

bonsái sujeto en una mano

Tamaños



Cuidados bonsái jade

  • Ubicación: el bonsái jade es un bonsái de interior, aunque podemos situarlo en el exterior a pleno sol, debemos de tener cuidado en las épocas más calurosas del año y cuidarlo de las heladas. No sobrevive a temperaturas por debajo de los 5ºC.

  • Iluminación: necesita muchas horas de luz y si es posible, que la luz del sol le dé directamente. Si la tenemos dentro de casa, tengamos el bonsái en el lugar donde más horas de luz vaya a tener.

  • Temperaturas: no sobrevive a temperaturas por debajo de los 5 grados centígrados, la protegeremos en casa y si no fuese posible, dentro de un invernadero.

  • Humedad: es una planta muy resistente a la humedad, aunque necesita muy poca humedad.
  • Riego: En invierno requiere ser regada una vez cada 20 días y en verano cada 15 días.

  • Sustrato: un sustrato que drene muy bien, ya que un encharcamiento excesivo puede matarla. Podemos utilizar hasta un 50-50 de akadama con grava volcánica.
  • Abono: durante la primavera y durante el verano (y si el calor se extiende, podemos abonar también a principios de otoño, pero sin excedernos mucho). Con una frecuencia de un mes o un mes y medio.

  • Poda: durante la primavera, quitándole todas las hojas viejas y cortando aquellas partes que muestre un aspecto débil y aquellas ramas de hasta 5 centímetros. Si queremos mantener una forma más compacta, deberemos aumentar la frecuencia de podado. Es posible, que sin querer le hagamos una herida excesiva, en ningún caso le aplicaremos pasta cicatrizante.

  • Defoliación: el bonsái jade no requiere defoliarlo, en caso de querer hacerlo, debe hacerse cuando presente un estado de salud favorable. Siempre una defoliación parcial poco estricta.

  • Pinzado: cortamos los tallos más jóvenes y blanditos en primavera, para favorecer nuevas ramificaciones.

  • Alambrado: con sumo cuidado, ya que sus ramas y sus hojas son bastante quebradizas y podemos hacerle heridas involuntarias.

  • Trasplante: cada dos años y antes de que empiece los brotes del verano, le haremos una poda de hasta el 30% de las raíces, siempre las que muestren el peor aspecto.

  • Maceta: La mejor maceta para un bonsái jade son las macetas de barro o también conocidas como macetas arcillosas. Le va a facilitar el drenar el exceso de agua.

  • Esquejes: es el bonsái más fácil de hacer esquejes de él, se autoreproduce al plantar un tallo en otra maceta, sin apenas cuidados.

  • Plagas: por lo general el bonsái jade no sufre de plagas, es posible que un exceso de agua atraiga consigo cochinillas (debemos quitarlas con un paño húmedo utilizando las manos) o pulgones (que los eliminamos aplicándole un poco de aceite de Neem diluido en agua y mezclado con jabón potásico).
bonsái sujeto en una mano

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