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Amantes del arte del bonsái

Bonsais.online es el rincón de Internet dedicado a todos los amantes del noble arte del bonsái .

bonsái pequeño con una rana de decoración

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Árbol bonsái

La palabra bonsái, procede de Japón y su traducción literal es árbol en bandeja. El bonsái es el arte cuidar reducciones de árboles, modelando su forma y cuidando su tamaño.

La estética del bonsái comprende tanto al árbol como a la maceta que lo porta (en partes iguales).

 

bonsai estilo vertical formal


Aunque su apariencia puede parecer delicada, lo cierto es que necesitan las mismas condiciones que si fuese un árbol de un tamaño normal, necesitan luz del sol, que humedad de la noche y el agua de la lluvia, cuidando las proporciones, por supuesto, no es lo mismo vientos de 100km/h para un árbol de 4 metros que para un árbol de unos cuantos centímetros.

 

El origen del bonsái tiene lugar en China hace más de dos mil años, donde recibe el nombre de penzai y su traducción literal viene a significar “planta en cuenco”, siendo los monjes taoístas quienes comenzaron a desarrollar las técnicas de cuidado de bonsái.

Para estos monjes, estos árboles en miniaturas simbolizaban la unión entre lo divino y lo humano, quienes eran capaces de dedicar parte de su tiempo a un ser cuidando de forma meticulosa un bonsái conseguiría alcanzar la eternidad. Es por ello, por lo que las entradas y las escaleras de sus lugares de cultos están “adornados” con estos árboles.

bonsai de interior pequeño

Hace 800 años, el bonsái llegó a Japón, donde relacionaron el bonsái con “la belleza de la austeridad”, capaces de concentrar paisajes enteros en macetas. En Japón, cuidaban estos árboles en macetas con una profundidad mayor.

Desde hace 7 siglos, por Japón corre un cuento popular que habla sobre un pobre samurái que quemó sus 3 últimos bonsáis para salvar del frío a un monje, como fabula que relaciona lo material y lo trascendental.

Fue en los últimos años del siglo XVIII, en Kioto (antigua capital de Japón), cuando comenzaron a celebrarse las primeras ferias, donde emblemáticos maestros de diversas provincias, traían consigo sus pequeños árboles y los exponían a los visitantes.

foto de bonsai ficus retusa

A principio de la primera década de 1800, un grupo de intelectuales amantes de estas artes acuñaron el término bonsái para diferenciarlo de los hachi-no-ki, sus bandejas mucho menos profundas. A partir de esta distinción el bonsái pasó a convertirte en una obra de diseño, comenzó a perder su relación con lo divino para pasar a ser una actividad artística.

 

bonsái japones

A finales del siglo XIX y en el desarrollo del siglo XX, comenzaron a nacer nuevos estilos, empezaron a escribirse y publicarse los primeros libros, a diseñarse macetas únicas para bonsais, se crearon herramientas especificas para el cuidado, comenzó a utilizarse alambres de cobres, cada vez más y más personas se interesaban por el bonsái, empezaban a parecer aficionados por todo el territorio japonés.

Con la aparición de extranjeros interesados en el bonsái, comenzaron a aparecer libros y manuales en diversos idiomas (el más conocido fue “la biblia del bonsái”, publicado en 1957) , más tarde este arte comenzó a considerarse un recurso turístico y a día de hoy, todo el mundo sabe lo que es un bonsái.

El arte del bonsái ha conseguido que árboles que en su forma natural llegarían a medir hasta los 30 metros, puedan acabar siendo el centro de la decoración de un salón.

Diseños de bonsáis

  • Chokkan: estilo vertical formal (es el más común)
  • Moyogi: estilo vertical informal
  • Shakan: estilo inclinado
  • Han-kengai: estilo de semicascada
  • Kengai: estilo de cascada
  • Fukinagashi: también conocido como “estilo barrido por el viento”.
  • Neagari: raíces expuestas
  • Bunjin: este estilo también recibe el nombre de “literati” debido a que se pretende buscar una forma semejante a la caligrafía china.
  • Sokan: estilo de doble tronco
  • Ikadabuki: consiste en trabajar las ramas de un solo árbol (semi-acostado y semi-enterrado) como si fuesen diferentes árboles.
  • Yose-Ue: varios árboles impares en la misma maceta
  • Kabudachi: un solo árbol con troncos múltiples
  • Hokidachi: conocido como estilo en escoba
  • Sekijoju: bonsái enraizado sobre roca

  (haz clic sobre alguna técnica de diseño para ver más sobre ella)

 

bonsai enraizado en roca
Fotografía de un Bonsái Sekijoju

Con los diferentes estilos que se practican en el arte del bonsái se pretende recrear diferentes imágenes de la naturaleza de estos árboles en sus diferentes formas. Intentando dar la imagen de árboles que luchan contra el viendo, que nacen en sitios difíciles, árboles frondosos con copas majestuosas o cualquier otra circunstancia de la naturaleza, como puede ser la recreación de un bosque en miniatura.

Hay amantes de los bonsáis que se atreven a combinar alguna de las técnicas y otros que diseñan sus propias formas.

 

Tamaños de bonsáis

Según la clasificación japonesa:

  • Shito o Keshitsubu: apenas alcanzan los 5 centímetros de altura (son cosiderados miniaturas de bonsáis)
  • Mame: comprende entre los 5 y los 15 centímetros
  • Komono (o Kotate Mochi): mayores de 15 centrímetros pero menos de 30.
  • Shohin: está categoría recoge también a los tres anteriores a todos aquellos bonsáis que son menores de 25 centímetros (es decir, por ejemplo, si tu bonsái mide 10 centímetros será un bonsai Shohin y un bonsái mame.
  • Chumono: aquellos que se encuentran entre 30 y 60 centímetros.
  • Omono: mayores que los bonsáis Chumono, pero sin superar 130 centímetros.
  • Hachi-Uye: bonsáis que miden más de 130 centímetros.
bonsa chokkan

La clasificación de bonsáis en occidente:

  • Bonsáis Pequeños: aquellos que no superan los 21 centímbros
  • Bonsáis medianos: mayores que los pequeños, pero sin pasar de los 45 centímetros
  • Bonsáis Grandes: todos los que sean superiores a los 45 centímetros

De forma coloquial, a aquellos bonsáis que sobrepasan los 90 centímetros, se les denomina bonsáis enormes (pero solo de forma coloquial)

Para medir la altura del bonsái se hace teniendo en cuenta la altura de la maceta.

Es un mito extendido que los bonsáis apenas alcanzan el medio metro, pero es solo fruto del desconocimiento.

Modelar un bonsái suele ser más sencillo cuando comprenden entre los 30 y los 50 centímetros, además podemos alcanzar los resultados que queremos de una forma rápida y ocupan una cantidad de espacio razonable.

Los bonsáis pequeños, presentan una belleza excepcional pero muy difícil de alcanzar, ya que, al disponer de tan poco espacio para su desarrollo, la concentración de ramas es pequeña y puede dar aspecto de tener una copa vacía.

bonsái hachi uye al lado de un bonsái mediano

Todos los tamaños tienen sus complicaciones, cuanto mayor sean, más fácil será maniobrar entre sus ramas, más posibilidades para darle forma y tendrán un aspecto más natural, por contraposición, tardarán más en crecer y requieren más espacio, más recursos y más atención.

Por su parte, los bonsáis pequeños más tienen un crecimiento muy rápido y podemos hacernos con una colección muy vistosa y variada, ya que no requieren mucho espacio.

Tipos de bonsáis

Existen tantos tipos de bonsáis como especies de árboles encontramos en la naturaleza. En bonsais.online, hemos querido hacer una selección de los bonsáis más populares:

(clickeando en el nombre del bonsái puedes acceder a más información)

Bonsáis Frutales

Los bonsáis frutales más populares:

¿Qué es un prebonsái?

El prebonsái es la etapa fundamental de todo el proceso de cuidado que requiere estos árboles. Son árboles en su etapa de crecimiento, que requieren muy pocos cuidados para terminar siendo un bonsái vigoroso y fuerte.

Esta es la definición “oficial” pero para entender el término de una forma más coloquial el prebonsai es la fase que se encuentra el árbol entre la germinación y el desarrollo del bonsái (algo así como un bonsái bebé) ¿Se entiende?

fotografia de un prebonsai

Son vendidos en macetas de plásticos y suelen encontrarse aun sin podar y sin modelaciones de ningún tipo.

Si te han regalado un prebonsái o estás pensando en comprarte uno, es la mejor opción (junto al cultivo de la semilla) para hacer que nuestro bonsái tenga la forma que nosotros deseamos de la manera más temprana posible.

Pasos de prebonsái a bonsái:

  • Antes de retirarlo de la maceta de plástico, recortar las ramas que sobresalen en exceso buscando darle a la copa el aspecto más compacto posible.
  • Le retiramos el recipiente de plástico y limpiamos la tierra
  • Recortamos de forma generosa las raíces (aproximadamente el 50%)
  • Colocamos grava volcánica y sustrato (si lo permite: akadama) en la nueva maceta (un detalle importante de las macetas para los bonsáis, es que la estética de esta vaya en armonía con la edad del árbol)
  • Colocamos el prebonsai recortado sobre la maceta y la terminamos de rellenar de sustrato, rellenando los huecos y dandole una forma compacta.
  • Regamos con abundante agua hasta que comience a salir limpia por los orificios de drenaje.

Los prebonsais siempre son una buena opción para aquellas personas impacientes que quieran comenzar a cuidar y modelar un bonsái desde cero.

Para los que son un poco menos impacientes, la mejor mejor opción son los Kit de cultivo de bonsái, provisto de las semillas y los instrumentos necesarios para que pueda empezar a crecer sin complicaciones, además de las indicaciones a seguir paso a paso.

bonsái mame

Diferencias entre un bonsái y un prebonsái

  • El prebonsai es la fase que se encuentra entre la semilla y el bonsái
  • Mientras el bonsái es modelado y tiene una forma definida, el prebonsai no tiene ningún diseño.
  • El prebonsai tiene apariencia de mata
  • El bonsái tiene seleccionada mejores ramas para conseguir el diseño deseado
  • El prebonsai solamente tiene cuidados de mantenimiento
  • Los bonsáis requieren paciencia y tiempo para conseguir su forma, el prebonsai crece sin más
  • El prebonsai viene en macetas de plásticos negras, mientras que el bonsái se encuentra en macetas en consonancia con su estética.

Es fácil diferenciar un bonsái de un prebonsái, pero en ocasiones es posible, que, ante la falta de conocimiento, nos intenten vender un prebonsai a un precio muy superior, o nos vendan un prebonsai de una especie cuando en realidad es otra (por su falta de forma)

Si no sabes bien por donde decidir tu compra, que forma va a tener tu bonsái o simplemente prefieres verlo crecer desde cero, lo mejor es empezar con unas semillas del árbol que queremos.

 

Cuidados del bonsái

Hay que tener en cuenta que no todos los bonsáis requieren los mismos cuidados, pero si podemos establecer algunos rasgos comunes.

  • Ubicación: Como todos los árboles, los bonsáis deben dejarse crecer bajo la luz del sol, únicamente cuando las temperaturas son muy elevadas debemos protegerlo de la luz directa del sol (para evitar que se quemen las hojas) o cuando aparecen las heladas o las lluvias torrenciales. Si vamos a tenerlos en el interior, la mejor ubicación para un bonsái dentro de casa es bajo la ventana que más horas de luz le permita recibir.
bonsai de interior al lado de una ventana

Cuando hablamos de bonsáis tropicales, en invierno, es conveniente protegerlos en un invernadero frío que permita la entrada de luz. Si no disponemos de un invernadero frio para bonsáis, debemos situarlo en interior al lado de la venta, pero lejos de calefacciones o temperaturas que no corresponden con la estación del año.

  • Riego: los riegos se le hacen cuando el sustrato se encuentra semiseco, es decir, la primera capa de tierra está seca, entonces le haremos un regado abundante hasta que el agua comience a salir a través del drenaje y retiramos el agua sobrante del platito.

Es importante que la maceta donde se ubica el bonsái drene bien el agua. Los encharcamientos pudren sus raíces y nos les permite un desarrollo óptimo (podemos favorecer el drenaje colocando grava volcánica en el fondo de la maceta (solo un par de centímetros).

La frecuencia de riego dependerá de la estación del año, en verano la frecuencia de verano será aproximadamente la mitad que la de invierno, es decir, si en invierno regamos cada 5-6 días, en verano lo haremos cada 2-3 días. En las épocas de calor, debemos acompañar el riego con un poco de agua pulverizadas en sus hojas.

Para que el riego no sea excesivamente brusco, y la presión del agua no estropee las raíces ni el sustrato, debemos emplear una regadera con agujeros y en caso de no disponer de una, tomaremos una botella y le haremos agujeros en el tapón. Esto además favorecerá a la aportación de oxígeno.

Para mejorar el regado del bonsái, haremos el riego en dos turnos. En el primero con poca cantidad con la finalidad de humedecer la capa superior del sustrato. En el segundo turno (tras unos 15-30 minutos) le haremos un riego mucho más generoso, hasta que el agua empiece a salir por los agujeros del drenaje (y le retiramos el agua del plato).

agua de lluvia cayendo de una hoja

Aunque para los árboles, el mejor agua es el agua de la lluvia, esto no va a depender de nosotros (y tampoco podemos dejar que grandes torrentes de aguas chafen nuestro bonsái), para hacerle un riego con agua del grifo, lo aconsejable es dejarla reposar 24 horas antes (con ello conseguimos que el cloro y otros elementos queden en el fondo del agua).

 

El PH al agua antes de regar nuestro bonsái, debe estar en los 6,5 (si vivimos en sitios donde el agua se aleja hasta un punto o punto y medio de esta media, hay productos que ayudan a regular el PH y no son dañinos para nuestro árbol)

La pulverización de agua en las hojas, es exclusivo para los días más calurosos del verano o en caso de estar aplicándole algún fungicida preventivo.

  • Abono: en primavera y en otoño, para ayudar con el crecimiento y con la formación de yemas. Cada abono tiene unas instrucciones de uso por el fabricante, que es importante cumplir, si excedemos las recomendaciones del fabricante las raíces pueden empezar a quemarse y sería contraproducente.

Cuando nuestra planta se encuentre débil o no tenga buen aspecto, no debemos abonarla. Del mismo modo, no debemos abonar después días después de un trasplante o una poda agresiva.

bonsai fuera de su maceta sujeto por una mano

Los abonos para bonsáis de hojas verdes, deben contener tres nutrientes:

  • Nitrógeno: es quien favorece al crecimiento saludable de los brotes y de un follaje saludable. Si el bonsái sufre un exceso de nitrógeno presentará hojas demasiado grandes y un crecimiento desigual, con brotes frágiles e hiperdratados. Por el contrario, en un bonsái con déficit de nitrógeno sus hojas son amorfas, pequeñas y con poco color.
  • Fósforo: es el encargado de favorecer a las raíces en su crecimiento (se utiliza en grandes cantidades en bonsáis recién plantados) y en el resto de sus funciones, lo cual acaba mostrándose en un tronco grueso y vigoroso con ramas fuertes, favoreciendo la producción del follaje y de los brotes florales. Además, el fosforo previene a las plantas de enfermedades y del estrés. La carencia de fósforo o el exceso del mismo, se transforma en un desarrollo pobre y en falta de color.
  • Potasio: el potasio favorece la aparición de las flores y de los frutos y ayuda a preparar al árbol para el invierno. Un déficit de potasio puede acabar con la vida de la planta en los meses de invierno.

No todos los abonos necesitan la misma cantidad de agua. Cuando compramos abono debemos fijarnos en la etiqueta donde vendrán detalladas las cantidades y la frecuencia de uso.

En la lista de nutrientes que contiene el abono apareceran otros oligoelementos (como magnesio, calcio, hierro, etc.). Estos elementos se encuentran en los suelos fértiles y son necesarios para el correcto desarrollo del bonsái.

bonsái, cactus y bambú al lado de una ventana

El abonado con estiércol de granja no es apropiado en aquellos árboles que no se encuentran bien enraizados (en caso de duda, mejor no utilizarlo). 

  • Poda: debemos diferenciar entre el pinzado y la poda drástica
    • Pinzado o poda de mantenimiento: (utilizando unas tijeras finas de doble filo) es la poda que le efectuamos al bonsái con el objetivo de conseguir darle forma y suele efectuarse reiteradas veces en el trascurso del año. El pinzado del bonsái se hace a las ramas que tiene 7-8 hojas y les cortamos las 2-3 que sobresalen. Con el pinzado eliminamos las hojas amarillentas y los brotes que aparecen en el tronco.
    •  Poda drástica o de formación: como indica su nombre, es una poda agresiva y se utiliza dependiendo de la forma que queramos que obtenga el bonsái. Por ejemplo, a los bonsáis en escoba la poda en formación se le realiza haciéndole un corte en el tronco con una navaja para que las nuevas ramas nazcan desde el mismo origen. Para aquellos bonsáis que generan poca humedad, podemos aplicarle pasta selladora en las heridas.
  • Defoliado: el defoliado consiste en desprender al bonsái de forma total (o parcial) de sus hojas. El defoliado solo debe practicarse en aquellos bonsáis que muestran buena salud y es utilizado para favorecer el engrose del tronco y que las ramas cojan fuerza.
Fotografía de un bonsái defoliado

La práctica del defoliado es muy agresiva para los bonsáis, por ello es importante no realizarle más de una defoliación cada 3-4 años. Del mismo modo, tampoco hay que defoliarlo en verano.

  • Trasplante: cada 2-3 años, debido a que con el paso del tiempo la tierra comienza a agotarse y esto puede provocarle escasez de nutrientes en el bonsái. La poda de las raíces (entre el 30 y el 50% dependiendo de la especie) tiene lugar junto al trasplante y debe de efectuarse en la misma proporción que la poda a las ramas.

La mejor estación del año para trasplantar un bonsái es al inicio de la primavera, antes de que aparezcan los primeros brotes.

Los bonsáis tienen dos tipos de raíces:

  • Raíces de alimento: son más finas que las raíces de sostén y son las encargadas de la absorción de nutrientes, no deben cortarte, y en caso de duda es mejor no cortar.
  • Raíces de sostén: si se deben cortar y son fáciles de diferenciar de las raíces de alimento por su grosor y longitud

El volumen de la copa de nuestro bonsái debe ser 3 veces superior al volumen de las raíces.

copa de un bonsai

Semillas de bonsái ¿Existen?

No, no existen semillas de bonsáis. Cuando observamos un bonsái, estamos observando años de trabajo.

Hasta que no se entiende que las semillas de bonsáis no existen, no se comprende la alta dificultad de esta disciplina. Un gran número de personas desconocedoras de estas prácticas piensan que es suficiente con sembrar la semilla de un bonsái y que él solo obtiene esa forma.

El arte del bonsái se resume en conseguir hacer una obra de arte de un árbol o planta a pequeña escala.

Bien es cierto, que, dentro de las diferentes familias y tipos de árboles, existen genotipos más favorables a la consecución de hacer del gran árbol un pequeño bonsái. Del mismo modo existen semillas de árboles que no podemos conseguir directamente de la naturaleza con nuestras manos debido a la región donde se localizan.

semilla de bonsai germinando

Si queremos hacer un bonsái pino, nos bastará con encontrar sus semillas dentro de sus piñas caídas, lo mismo si queremos un castaño o un olmo. Muchos son los aficionados que utilizando semillas de frutas para obtener bonsáis frutales (¿Te imaginas un naranjo de 40 centímetros dando naranjas en miniatura?)

El mejor momento para sembrar una semilla es en otoño. Como manda la naturaleza, así para el verano estará lista para crecer. No obstante, también podemos plantarla en primavera (pero nunca en el calor del verano, ni en las heladas del invierno).

Si queremos conseguir un bonsái vigoroso y saludable, debemos darle el enfoque que necesita desde el momento de la germinación.

Para la germinación utilizaremos un semillero con un sustrato de akadama (100%) o si lo preferimos con akadama (70%) y grava volcánica (30%) para ayudar al drenaje.

¿Cómo plantar una semilla de bonsai?

  • Colocamos la grava volcánica en el fondo del semillero
  • Luego le añadimos 3 dedos de akadama
  • Ponemos las semillas sobre la akadama (dejando una distancia prudente entre unas y otras)
  • Completamos el semillero con otros 2 dedos de akadama (utilizando las yemas de los dedos para compactar un poco el sustrato.
  • Con una regadera (también podemos utilizar una botella con agujeros en el tapón) le hacemos un regado muy generoso.
  • La regadera o la botella con agujeros es importante para disminuir la presión con la que el agua tomará el contacto con las semillas
  • MANTENER SIEMPRE EL SUSTRATO HUMEDO (evitando encharcamientos)
bonsai japonés

Si queremos ayudar al enraizamiento del bonsái, podemos diluir un poco de enraizante en el agua de regar, en la cantidad y la frecuencia que indique el fabricante.

 

 

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